Una funda limpia
Podés cambiar la funda de la almohada cada 3–4 días, o antes si transpirás mucho o se ensucia. Es una referencia práctica, no una regla exacta.
Al dormirCuidar tu piel también está en los detalles: la toalla que usás, cómo guardás tus productos y lo que hacés antes de dormir.
Hábitos generales Si tenés acnéPodés cambiar la funda de la almohada cada 3–4 días, o antes si transpirás mucho o se ensucia. Es una referencia práctica, no una regla exacta.
Al dormirReservá una toalla para la cara. Mantenela limpia, dejala secar bien y cambiala si queda húmeda o se ensucia. Secá con toquecitos, sin frotar.
En el bañoLaváte las manos antes de limpiar tu cara o aplicar los productos. Un paso sencillo para empezar tu rutina.
Antes de tu rutinaLimpiá tus brochas y esponjas de maquillaje con frecuencia. Dejalas secar por completo antes de guardarlas.
MaquillajeDejá caer el producto sobre la mano limpia sin apoyar el gotero. Cerrá bien el envase después de usarlo.
Tus productosRetirá el maquillaje y limpiá suavemente la piel. Evitá frotar para sacar lo que queda, especialmente alrededor de los ojos.
A la nocheEvitá compartir máscara de pestañas y productos de labios. También mantené limpios sus aplicadores.
MaquillajeSi el envase tiene el símbolo del frasquito abierto, 6M o 12M indica los meses de uso después de abrirlo. Revisá también su vencimiento y las instrucciones.
Tus productosGuardá tus productos siguiendo las indicaciones del envase. Evitá dejarlos en el auto o junto a una ventana con sol directo.
Dónde los guardásSi tu crema viene en pote, sacala con las manos limpias y secas o con una espátula limpia. Evitá introducir agua y cerrá bien el envase.
Tus productosLimpiá con suavidad hasta dos veces al día y después de transpirar. Usá las yemas de los dedos; evitá cepillos y esponjas que froten.
Manipularlos puede aumentar el riesgo de marcas y cicatrices. Dejá las extracciones para una evaluación profesional.
Si sentís sequedad, elegí una hidratante para piel con tendencia al acné. Buscá “no comedogénico” en el envase.
No cambies de tratamiento cada pocos días. Los resultados pueden tardar semanas o meses; seguí las indicaciones de tu dermatólogo.
Evitá broncearte para “secar” los granitos. Al aire libre, sumá sombra y protector de amplio espectro FPS 30 o más, preferentemente no comedogénico.
Reducir el consumo frecuente de bebidas azucaradas y priorizar verduras, legumbres y alimentos ricos en fibra puede ayudar a algunas personas con acné. La respuesta no es igual para todos.
Algunos estudios relacionan la leche de vaca con más brotes. No significa que todos los lácteos causen acné: si sospechás una relación, registrala y conversalo con dermatología o nutrición antes de eliminar alimentos.
Si hay lesiones dolorosas, cicatrices o brotes persistentes, consultá con dermatología. Estos tips acompañan el cuidado; no reemplazan el tratamiento del acné.
Acné adulto: Cambios hormonales y estrés · Alimentación: Alimentación y acné · Hidratación y acné
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